martes, 6 de septiembre de 2011

Recortes 2.0

Peligro, recortes
Volvemos tras unas vacaciones donde esperamos que todos hayáis descansado, y vengáis con fuerza, para reencontraros con un panorama que no ha mejorado mucho. Todos los días aparecen noticias y circulan rumores sobre recortes en servicios públicos. Para los “servicios privados”, la solución siempre ha sido incrementar el precio por lo mismo que hacían hasta ahora, el que quiera y pueda lo seguirá pagando.

El sector sanitario público está pasando por unos momentos tensos económicamente y de reparto de “responsabilidades”. Si en Cataluña se están cerrando CAP y en Castilla-La Mancha descubren un excesivo gasto farmacéutico, las previsiones para el próximo año no son mejores para el resto de CCAA.
La descentralización de la gestión sanitaria puede llegar a crear 17 diferentes planes de austeridad. Si la calidad de la asistencia sanitaria ya tiene diferencias, estos recortes pueden ampliarlas aún mas.

Por lo que respecta al 2.0, ¿creeis que los recortes pueden afectar a estos nuevos servicios sociales y digitales? La tentación es grande. ¿Cómo justificar gastos en comunicación o educación sanitaria, cuando sus beneficios son tan difíciles de cuantificar?. Habrá centros que ya teniendo presencia en las redes sociales deban disminuir su actividad o cancelarla, o aquellos que iban a tenerla en un futuro próximo deban postponerla. El presupuesto dedicado a esta labor será pequeño en comparación con cualquier otro servicio presupuestado. Es ahí donde debe aparecer un criterio que valore la repercusión funcional de cada uno y decida aceptarlo o rechazarlo.

Creemos que la clave es encontrar las herramientas que nos permitan, precisamente, cuantificar el valor de estas actividades. La percepción es que se trata de actividades tremendamente eficientes, que consiguen impactos positivos en la relación de las organizaciones con el ciudadano, y en el modo en que éste actúa ante su situación de salud o enfermedad. ¿Cómo traducir ésto a una escala medible?. Porque, sin duda, detrás habrá menos reingresos, mejores cuidados, una relación mas fluida con los profesionales, y un largo etcétera.

No queremos dar mayor importancia a nuestro ámbito de la salud en las redes sociales que a la asistencia sanitaria personal o cualquier otro servicio sanitario directo. Realizar un presupuesto con limitaciones no es fácil, pero se puede plantear un presupuesto donde los recortes no afecten tan directamente a las personas, ya sean pacientes o trabajadores.

Quizá, paradógicamente, sea el momento adecuado para implantar y aprovechar el potencial de Internet y las TIC en el ámbito sanitario. Quizá sean la comunicación y la interacción las herramientas necesarias para paliar lo que se recorta, sin que el resultado sea una merma en la calidad de los servicios.

Reivindiquemos su necesidad antes de que quienes no entendieron la urgencia en el cambio de modelo, sean los encargados de meter la tijera en lo que puede generar el cambio. A nosotros también nos afectan los recortes, ¿te va afectar a tí?